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Preguntas más frecuentes (FAQ) |
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¿Qué son?
Los desórdenes temporomandibulares son
problemas relacionados con las
articulaciones (articulación
temporomandibular), y la musculatura de la
mandíbula, y las estructuras asociadas a
ambas. Es la principal causa de dolor facial
de origen no dental.
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¿Cómo saber si tengo
desórdenes temporomandibulares?
Usted puede tener desórdenes
temporomandibulares desde hace mucho tiempo
sin saberlo. Esto se debe a que muchos de
los síntomas asociados a estos desórdenes
parecen no estar relacionados. Empiece a
determinarlo preguntándose lo siguiente:
-
¿Aprieta o rechina los dientes?
-
¿Cuando se despierta por la mañana tiene
los músculos de la mandíbula doloridos?
-
¿Cuando abre la boca la mandíbula
chasquea?
- ¿Tiene
dolor al abrir la boca, comer, bostezar
o hablar?
- ¿Tiene
dificultad para abrir la boca?
-
¿Padece problemas en otras
articulaciones (artritis)?
- ¿Ha
tenido lesiones cervicales o en la
mandíbula?
- ¿Tiene
dolor de cabeza o en el cuello con
frecuencia?
- ¿Tiene
dientes que ya no contactan al morder?
- ¿Tiene
los dientes desgastados?
Cuantas respuestas afirmativas tenga a las
preguntas, más probabilidades de sufrir un
desorden temporomandibular.
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¿Cuáles son las causas?
La causa de los desórdenes
temporomandibulares es desconocida debido a
que presentan síntomas muy variados y
raramente tienen una única causa. Diferentes
factores, como golpearse la mandíbula o las
enfermedades de las articulaciones como la
artritis, pueden contribuir conjuntamente a
la aparición de los desórdenes
temporomandibulares. Otras causas, no
científicamente probadas, como el bruxismo
(apretamiento y rechinamiento de dientes) y
la tensión muscular pueden dificultar la
curación de ciertos pacientes.
Es importante entender que una vez que los
desórdenes temporomandibulares se vuelven
crónicos, puede ser necesario para su
curación la eliminación de diferentes
factores, como son:
-
Traumatismos mandibulares
-
Hábitos mandibulares (apretar los
dientes, morderse las uña…)
-
Oclusión (problemas de la mordida...)
-
Factores psicológicos (estrés,
ansiedad...)
-
Enfermedades de las articulaciones
(artritis...)
- Otros
factores (abusar de los medicamentos...)
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¿Cómo se diagnostican?
Los desórdenes temporomandibulares pueden
presentar síntomas muy variados y en
distintas partes del cuerpo, por lo que es
necesaria la colaboración de diferentes
especialistas en su tratamiento (otorrino,
fisioterapeuta, reumatólogo, psicólogo,
odontólogo “especializado” en desórdenes
temporomandibulares). Sólo mediante un
equipo de profesionales competentes pueden
tratarse con éxito este tipo de desórdenes.
Para un diagnóstico y tratamiento adecuados
es necesario realizar una correcta historia
clínica del paciente, y en ciertas ocasiones
solicitar pruebas complementarias como las
radiografías, la resonancia magnética, o los
análisis de sangre. La toma de moldes
dentales y su montaje en un articulador
(simulador de movimientos de la mandíbula)
permiten al odontólogo reproducir los
movimientos de su mandíbula para poder
estudiar como “encajan” los dientes y poder
de esa forma diseñar el aparato más adecuado
a las necesidades del paciente.
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¿Cuál es el
tratamiento?
Existen una gran variedad de tratamientos
para los desórdenes temporomandibulares y
todos ellos deben de ser aplicados teniendo
en cuenta las necesidades individuales de
cada paciente. Algunos de estos tratamientos
son:
-
Férulas de descarga
La férula es un aparato
de plástico que encaja sobre los dientes
superiores, inferiores o ambos. Existen
muchos tipos de férulas y su diseño
cambia dependiendo del tipo de desorden
temporomandibular que padece el
paciente. Esto sólo es posible si
previamente se ha realizado un completo
estudio temporomandibular.
-
Fisioterapia
La fisioterapia ayuda a la recuperación
de los músculos y las articulaciones,
moviendo y ejercitando la mandíbula y la
buena postura. También reduce el dolor y
la inflamación, relajando los músculos y
aumentando los movimientos de la
mandíbula. El uso de aparatos de TENS,
ultrasonidos y láser blando contribuye a
la realización de una fisioterapia más
efectiva y de menor duración. El
tratamiento de fisioterapia mandibular
debe estar siempre supervisado por un
odontólogo “especializado” en desórdenes
temporomandibulares.
-
Infiltraciones
Las infiltraciones intramusculares de
anestesia local o toxina botulínica
pueden ser de gran utilidad en el
tratamiento de algunos tipos de dolor
muscular mandibular. De igual forma, las
infiltraciones intraarticulares de
sustancias reparadoras del cartílago de
la articulación temporomandibular, como
el ácido hialurónico, pueden ayudar a
tratar los cuadros de artritis y/o
artrosis de esta articulación.
-
Técnicas de control de la
tensión
Controlar es estrés diario es una de las
mejores maneras de ayudar a sus músculos
y articulaciones. La utilización de
aparatos como el bio-feedback o el
aprendizaje de diversas técnicas de
autorelajación ayudan al paciente a
aprender a controlar su tensión
muscular.
-
Ortodoncia
En ocasiones es necesaria la ortodoncia
para corregir la mordida del paciente
que pudiera provocar o agravar el
desorden temporomandibular.
-
Reconstrucción protética
En algunos casos, los pacientes pueden
precisar de una prótesis dental para
crear una mordida estable para
solucionar un desorden temporomandibular.
Existen muchos tipos de prótesis
diferentes y todas ellas deben
realizarse en función de las necesidades
individuales de cada paciente. Las
prótesis pueden ser fijas, removibles,
mixtas, o sobre implantes.
-
Cirugía
La cirugía se usa muy raras veces, si
los desórdenes temporomandibulares se
diagnostican y se tratan a tiempo. Esta
únicamente indicada en aquellos casos en
los que el tratamiento conservador no ha
proporcionado unos resultados
satisfactorios, cosa que solo ocurre en
una minoría de pacientes.
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